Saturday, November 7, 2015

George Frost


Fue George Frost con solo 18 años de edad quien desarrolló un prototipo de radiorreceptor compacto que podía ser manipulado mediante la utilización de dos botones giratorios. Esta creación fue instalada en un Ford Model T, el auto más popular del mundo en ese entonces. Fue así que se lo consideró como el primer vehículo de la historia en equipar una radio. Cinco años después, en 1927, la Firma Storage Battery CO., radicada en Filadelfia, Estados Unidos, se propuso vender radios compactas lo suficientemente pequeñas como para ser instaladas en la mayoría de los vehículos. Sin embargo, no lograron el éxito que esperaron. Los equipos pesaban casi 20 kg. Pero algo debía cambiar pues la única forma en que las personas se informaban era a través de la radio. A la televisión le faltaban unos 30 años para aparecer en el mercado.

Fue así que, en los años 20 y 30, la radio era el único medio de comunicación de masas. La importancia que cobró esta primera iniciativa se replicó en varios intentos por crear más prototipos que podían utilizarse dentro de un automóvil en Reino Unido y en Alemania. El primer receptor de radio en vehículos que tuvo un éxito comercial relevante fue el Motorola, en 1930. Se trataba del modelo 5T71, producido por Galván Manufacturing Corporation, que costaba entre USD 110 y 130, una cifra que podía equipararse con el mismo precio de un auto en aquella época. Los dispositivos aún eran primitivos pero ganaban popularidad. Fue en los años 40 que la radio tuvo un gran impulso en su desarrollo gracias al progreso en las comunicaciones que supuso la Segunda Guerra Mundial. De esa forma se fue simplificando y generalizando su uso. Diez años más tarde, en Estados Unidos aún se usaban receptores AM con un teclado mecánico y varios tubos de vacío. Pero en 1952, gracias a Blaupunkt, se comenzó a emplear receptores FM. Aunque no fue hasta 1959 que la Motorola FM-900 se convirtió en la primera radio de auto que se vendía masivamente.



Radio en el auto

El desarrollo tecnológico que ha experimentado el mundo de la movilidad, a través de los años, es impresionante. Al principio, la importancia de los vehículos radicaba en su fiabilidad para transportar personas hasta sus destinos. Pero con el pasar del tiempo, las personas se volvieron más exigentes. No solo basta con tener un automotor que cumpla con su función principal sino también con detalles de confort y comodidad. Es difícil imaginar a un vehículo sin un sistema de calefacción, de aire acondicionado, conectividad y, por su puesto, sin una radio. Este último dispositivo se ha convertido en uno de los más fieles 'amigos' de los conductores sobre la ruta. Aunque en sus primeros años de existencia no fue un componente muy conocido o destacado, con el pasar del tiempo se convirtió en una pieza básica de cualquier vehículo. Se estima que este invento fue creado a finales del siglo XIX, pero fue socializado y aplicado en 1922.




Heinrich Rudolf Hertz y Giuseppe Marconi

(1857-1894) Físico alemán que descubrió la propagación de las ondas electromagnéticas en el espacio y estudió la naturaleza y propiedades de las mismas, sentando las bases que llevarían a Marconi a una invención destinada a revolucionar las comunicaciones: la radio. En 1887, en un célebre experimento, Hertz logró transmitir ondas electromagnéticas entre un oscilador (antena emisora) y un resonador (antena receptora), confirmando experimentalmente las teorías del físico inglés James C. Maxwell sobre la identidad de características entre las ondas luminosas y electromagnéticas.

Heinrich Rudolf Hertz



Hay que señalar que los rudimentarios instrumentos que empleó Hertz en sus experimentos no son en absoluto comparables a las perfectas estaciones radioemisoras o receptoras de nuestros días. Pero ya en 1894, los trabajos de Hertz llamaron la atención de Guglielmo Marconi un joven físico italiano de veinte años que comenzó a diseñar y construir, como en los experimentos de Hertz, emisores de ondas y dispositivos para detectarlas.

Marconi perfeccionó pacientemente sus instrumentos, y la distancia de sus transmisiones fue aumentando sin cesar: al principio la medía en centímetros, luego en metros y después en kilómetros, hasta que en 1901 envió una señal en código Morse desde Inglaterra hasta Terranova, hito que marca el nacimiento efectivo de la radiotelegrafía sin hilos. La verdadera expansión de la radio como medio de comunicación, sin embargo, vendría de manos del químico Reginald Fessenden ayudante de Edison. En lugar de pulsaciones de Morse, Fessenden tuvo la idea de enviar una señal continua, modulándola según las ondas sonoras, y haciendo con ello posible la transmisión de voz y música; en diciembre de 1906 emitió su primer programa radiofónico. 



Giuseppe Marco (1874-1937)


Primeros conceptores

La Radio ya estaba inventada y existían emisoras en diferentes partes del mundo. Sólo hacía falta que el nuevo sistema de comunicaciones llegara a una gran parte de la población. Para ello eran necesario crear receptores capaces de sintonizar las emisoras que no fueran muy costosos.



El rey de estos primeros receptores económicos fue la radio de galena. Basado en un cristal semiconductor de sulfuro de plomo (galena), era capaz de captar señales moduladas en amplitud (posteriormente también se descubrió que podían recibir señales FM) en la banda de onda media y onda corta.

Su principal ventaja era su bajo coste y que no necesitaba alimentación externa, ya que toda la energía la recibía de las propias ondas de radio. Esto tenía como resultado un bajo nivel del audio, que además variaba con el nivel de señal que se captaba.





Que es la radio?

La radio reconoce su nacimiento a principios del s. XIX y se desarrolló completamente durante el siguiente. Esta innovación, por aquel entonces, surgió como producto de mentes diferentes y de
varios inventos. Veamos cuáles son… 

Todo comenzó en la década de 1830 cuando Samuel Morse puso en práctica la comunicación telegráfica e inventó un código, llamado código Morse, y que consistía en establecer a cada letra, número o signo ortográfico una o más interrupciones de distinta duración que se conocen como rayas y puntos. 

El hombre podía comunicarse a amplias distancias gracias al teléfono y al telégrafo y, también, a través de los mares gracias a los cables submarinos. Pero esto podía lograrse solo en las zonas a las que llegaban estos cables. 

Aunque no es posible saber con exactitud la fecha en que Maxwell realizó sus descubrimientos, ya que según las fuentes consultadas las fechas oscilan entre 1864 y 1873.




Thursday, November 5, 2015

Evolución de la radio en el automóvil


En el 1927 la empresa de Philadelphia Firma Storage Battery CO. empezó a comercializar unas radio compactadas suficientemente pequeñas como para ser instaladas en la mayoría de los vehículos de la época y que hoy son una preciada pieza de coleccionista. Pesaban casi 20 kg y no llegaron a comercializarse con éxito. A la televisión le quedaban por entonces casi tres décadas por aparecer, así que en los años 20 y 30 la radio era el medio de comunicación de masas más moderno y el único instantáneo, así que hubo numerosos prototipos de aparatos que podían utilizarse dentro de un automóvil tanto en EEUU, como en Reino Unido y en Alemania.






En 1963, Delco Remy, Ford y Motorola presentaron los primeros aparatos capaces de recibir AM/FM y en 1966 Philips lanzó la primera radio de coche capaz de reproducir casetes con lectura por las dos caras. El habitáculo comenzaba a convertirse en lo más parecido a una sala de estar. El mayor avance de la radio en el automóvil durante los años 70 fueron los radio-casetes extrapoles puedes ver la foto de uno de ellos un poco más abajo. Desde finales de los 80, la electrónica comenzó a ayudar a los conductores de los coches de lujo a sintonizar mucho mejor sus emisoras y, además, llegaron los reproductores de CD que introdujeron el sonido digital en el automóvil.






El principal motivo es que las marcas apuestan ahora mucho más por disponer de conexión a internet en el vehículo con todos los servicios que ello implica, también la recepción de radio por streaming–falso directo- potcast –programas en diferido- que hoy conforman aproximadamente el 15% de toda la audiencia de radio en España. Por cierto, según todos los expertos, mientras no te distraigas demasiado en su manipulación, cosa que con los mandos en el volante y los comandos por voz ya no está justificado, escuchar la radio dentro del carro ayuda a concentrarse más en la conducción y evitan los riesgos asociados a las distracciones y el cansancio al volante.